Rafa Lorente

J.F.Díaz

26 de febrero de 2021

Álvaro de la Fuente: "El Estado apoya y da seguridad, pero como presidente debo buscar la viabilidad"

Despacho oval de las oficinas del Hipódromo de La Zarzuela. Álvaro Gutiérrez de la Fuente espera para hablar del momento de las carreras, de los problemas, de las soluciones, de su pasado como propietario y de lo mucho que queda por hacer. Vicky Barderas, directora de comunicación y marketing, es testigo de la distendida charla, preámbulo de la temporada de primavera que empezará el 7 de marzo, aunque el año de carreras se inició el 31 de enero, no sin superar problemas puestos sobre la mesa por la naturaleza. “Son 110 hectáreas, con muchos árboles… No solo fue la complejidad de la nevada. El mismo sábado tuvimos que ir quitando la nieve de los caminos. Reaccionamos rápido. Vimos como los profesionales lo pasaron para llegar al hipódromo andando desde Aravaca, Majadahonda… pero es que llegar desde la puerta del hipódromo hasta sus cuadras era una odisea. Conseguimos una quitanieves el sábado por la noche y el sufrimiento de que no llegaran a dar de comer a los caballos fue menor, lo salvamos. Lo siguiente fue salvar la pista porque había reunión el 24. La nieve se congeló y en la fibra no se podía hacer nada o nos quedábamos sin pista. Si metes las máquinas a quitar la nieve se desnivela el trazado, se pierde la fibra y ya no dábamos carreras en todo el invierno. Pasamos las máquinas para pisarla e intentar deshelarla antes. Al final pasaron doce días sin poder entrenar”, afirma recordando el paso de Filomena.

Pregunta. Durante esos días también el hipódromo tenía la culpa de todo…

Respuesta. Estamos acostumbrados. Fue un problema añadido a una temporada, la de invierno, en la que Madrid no es el sitio. Enero y febrero son complicados por la climatología. Su sede natural es Andalucía, pero conseguimos ponerla en marcha para el 31. Al 24 no llegamos, pero no solo por la nieve, por los árboles caídos y demás incidencias de la tormenta. Se llegó al 31 y se pudo terminar la temporada.

P. Temporada que ha demostrado dos cosas. Por un lado, que La Zarzuela tiene músculo, pero por otro que se necesitan más hipódromos además de Lasarte y La Zarzuela.

R. Exacto. Ha tenido que llegar la desgracia de Dos Hermanas para darnos cuenta de que son necesarios otros hipódromos y otros tipos de temporada a lo largo del año. Nosotros estamos más centrados en las temporadas clásicas de Madrid. Sí que es cierto que tenemos infraestructura suficiente para dar carreras todo el año, sí. Tenemos una pista de fibra magnífica, pero se ha demostrado que es fundamental otro tipo de temporadas, para otro tipo de caballos como lo fue Mijas en su día o Dos Hermanas las últimas dos décadas. Todos nos hemos dado cuenta de que son muy necesarias.

P. ¿Qué se puede hacer para que vuelvan a haber un circuito a nivel nacional?

R. Lo principal ahora es recuperar Dos Hermanas y que haga su temporada de invierno. El verano se puede desarrollar en varios hipódromos y otoño, en Madrid. 

P. Primavera es el arrancar el año, los proyectos… aunque a mí me gusta más otoño.

R. Coincido en que quizás la de otoño sea dónde se concentran más grandes premios, cuando los tres años corren contra los viejos y dónde quizás se ve más calidad en las carreras. Primavera , lo bueno que tiene, es que inicia una temporada nueva, con una generación nueva, mejor tiempo, mayor afluencia de público y, la verdad, es que funciona muy bien. Se han recuperado las fechas que el año pasado se perdieron y la generación de tres años lo sufrió. Las expectativas son buenas, se recupera cierto nivel de premios, se ha escuchado a los profesionales, a Patrik como representante de los entrenadores. Se ha hecho una programación de acuerdo a la cabaña que tenemos.

P. ¿Faltan caballos?

R. Sin duda. Hacen falta caballos. En 2008 o 2009 había 600 caballos e incluso se llegó a 650 y el año pasado se cerró con 472. No está mal porque se ha recuperado bastante, pero se necesitaría llegar a los 600 para hacer doble jornada como tenemos ahora desde marzo con Lasarte. Para el otoño con una jornada semanal puede ser suficiente, pero llegar a esos 600 es el objetivo.

P. Y eso deriva en problemas para algunos profesionales.

R. Nosotros la herramienta que tenemos para que mejore la estabulación es tener un programa atractivo, con unas condiciones atractivas y que como propietario tengas una experiencia positiva y que compense invertir en caballos y disfrutar. Las instalaciones son de primer nivel y eso arrastra a que aparezcan propietarios. Sí que es cierto que hay concentración en algunos profesionales y a otros les cuesta más. El programa de primavera es de buen nivel y eso hace que haya mejores caballos y que a los caballos más modestos les cueste más ganarse el pienso.

P. ¿No le gustaría que como presidente del hipódromo hubiera unos mínimos?

R. Lo que sí abogué con el Jockey Club es que hubiera unos mínimos de dotaciones en premios para dar jornadas LAE. Esa es nuestra parte, donde yo puedo intervenir. Lo que me dice es más bien un tema de los profesionales y que se organicen para que no bajen las pensiones.

P. ¿Puede crecer el hipódromo? ¿Hay vías de negocio?

R. Sí, claro que sí. Hay proyectos. La dimensión del hipódromo en Madrid va creciendo. Cada vez viene más gente, nuevos aficionados. Eso en cuanto a Madrid. En cuando al sector, necesitamos que haya más hipódromos, mayor difusión, apuestas en simulcasting y con liquidez internacional… Madrid crece como punto de ocio y tenemos proyectos para hacerlo crecer como Hipódromo a nivel internacional. Para el año 2022, en este no hemos podido por la Covid, estamos trabajando con un nuevo proyecto de Campeonato del Mundo de jockeys y Madrid puede ser sede, una de las doce sedes. Esto nos puede traer crecimiento a nivel internacional, así como otros proyectos para incluir nuestras mejores carreras en circuitos “challenge” internacionales. El hipódromo tiene recorrido.

P. Llegan visitantes, pero ¿aficionados? ¿Se captan?

R. Vienen inicialmente atraídos por nuestra oferta de ocio. Ahora mismo es de las pocas alternativas que hay, pero hacerles fácil el espectáculo, les lleva a repetir.  Hay nuevos aficionados se está creando nueva cantera. Se les da más información, de una manera más sencilla, con promociones como la de los tres euros en apuestas con la entrada. Son pasos que se dan. Estamos buscando y consiguiendo fidelizar a los que vienen.

P. ¿Y propietarios?

R. Los nuevos aficionados se van integrando. El que viene se acerca al paddock, a las taquillas…sí que notamos que se hacen asiduos y algunos empiezan a probar como propietarios en las diferentes modalidades de tener caballos. Hay gente nueva y joven.

P. ¿Y recuperar el nivel de apuestas de antes?

R. Para el presencial es un momento muy complicado. En todos los ámbitos, tanto en el público como el privado, ha caído casi un cincuenta por ciento el juego presencial. Hasta que no se recupere la normalidad absoluta es muy complicado saber si volverá a niveles anteriores o no. Esperemos que sí porque para un hipódromo es algo muy importante. 

P. ¿Y la apuesta externa?

R. A nivel nacional ya es sabido que es algo muy complicado. Nosotros seguimos apostando por avanzar en la Comunidad de Madrid. En las posibilidades que tengamos, tanto el online como el simulcasting para al menos sacar el juego entre hipódromos, que sería un primer paso y luego a nivel internacional.

P. ¿Le preocupa que haya dependencia de la SEPI?

R. Me preocupa y me tranquiliza. Depender del Estado permanentemente no es viable, no es un camino a seguir. La realidad es que hay que hacerlo viable sí o sí. La viabilidad parte de hacer rentable primero el centro de entrenamiento, después hacer viable el negocio carreras, lo que depende de la actividad y no es coste de estructura, a partir de ahí que haya una salida posterior a inversores u otras posibilidades que no sea únicamente depender del Estado, permanentemente no puede estar en los hipódromos, pero ahora mismo es absolutamente necesario.

P. ¿Se toca, se ve esa posible salida?

R. No es que la veamos, es que tenemos que ir hacia ella. Hay que dotar a los hipódromos de unas herramientas necesarias y a partir de ahí hacerlos viables porque si no ni el Estado ni las Administraciones locales pueden estar ahí sine die y menos con las dificultades que hay ahora. El Estado lleva muchos años apoyando y eso es bueno porque da seguridad, pero como presidente mi obligación es buscar viabilidad.

P. Temporada de otoño, queda mucho, pero no hay un programa aprobado.

R. No se aprobó por prudencia. Seguimos en estado de alarma hasta bien entrada la primavera. La estructura del programa está perfilada, pero quedamos con los profesionales en, a mitad de año, revisarlo porque puede surgir algún tipo de carrera que no se ha programado y por eso me pidieron no comprometernos con un programa cerrado para poder incluir alguna carrera.  Se publicará en junio y esperemos que en ese momento tengamos una visión de apertura total de negocio y ya tengamos los resultados de la primavera.

P. Aficionado, propietario, criador y ahora presidente… ¿con qué se queda?

R. La parte más bonita que he vivido yo aquí ha sido como propietario y la que me ha llevado a conocer en profundidad el sector para llegar luego a ser presidente...

P. ¿Pensaba que era tan complicado ser presidente del hipódromo?

R. No, no, no. 

P. Pero en los corrillos de siempre en el hipódromo se ha echado la culpa al presidente…

R. No tanto. En la época de Mariano Casado estaba en la asociación de propietarios, con Luis Morgado de presidente, estaba muy involucrado y sabía lo complicado que era para los presidentes. Esa parte la conocía. Lo que no sabía eran las dificultades que tiene la sociedad del hipódromo, como empresa pública, a la hora de sortear las trabas legislativas que tiene y la poca flexibilidad que tiene para la actividad que hace. Tiene una complejidad enorme y eso no lo conocía y me ha sorprendido bastante. 

P. Y eso es lo que lleva a pensar siempre que el hipódromo está mal gestionado, ¿no?

R. Exacto. Se piensa que lo que se hace no es lo correcto, que se dimensiona más en unos sitios, en otros no… la realidad no es que esté mal gestionado y sí encorsetado en un entramado normativo como empresa pública, que le dificulta sobremanera la flexibilidad en la toma de decisiones, algo fundamental en el mundo empresarial actual . Cualquier proyecto que quieres sacar nuevo, tiene una complejidad enorme llevarlo a cabo por la limitación de recursos. Por ejemplo, ahora no se puede contratar empleados por ETT para necesidades puntuales de picos de la actividad, para el personal Fijo discontinuo de las jornadas de carreras hay que contratarlo por temporadas enteras con el riesgo, como pasó en 2020, que haya una parada de la actividad y que luego no se pueda hacer un ERTE por ser empresa pública, cualquier  alteración de personal lo tiene que autorizar el Ministerio de Hacienda y hay veces que te dice que sí y otras que no, además lleva sus plazos. No se puede contratar nuevo personal y para sustituir a alguien fijo que se jubile o cambie de empresa solo puedes contratarlo dentro del sector público y eso genera restricciones a la hora de buscar a la persona adecuada y más en ciertos puestos de carreras en un sector tan específico como este. En las direcciones, además, se requiere una autorización del ministerio. 

P. Esto no es levantar la barrera y que los caballos se pongan a correr…

R. No, no, no. Esto es un tema muy complejo de organizar con las restricciones que tenemos.

P. ¿Se ha sentido incomprendido por sus compañeros de cuando era propietario?

R. El problema es que este es un sector muy exigente y poco empático. Esa es la realidad. Es un sector complejo porque invierte mucho dinero y por eso exige que se tenga un retorno y un funcionamiento equiparable a los países de nuestro entorno y el problema es que nosotros no nos podemos comparar con ellos, junto a Italia, somos los únicos que seguimos cien por cien dependientes del Estado. También es verdad que se han dado muy pocos pasos en quince años y prácticamente estamos en la casilla de salida, eso desespera. Pero lo cierto al final es que hemos recuperado un hipódromo como el de Madrid a pleno rendimiento y un buen nivel de carreras, pero no oculta que no se ha desarrollado el sector como debería.

P. Y siempre se mira a Francia, Irlanda o Inglaterra.

R. Y no lo podemos hacer. Miramos a las potencias y no debería ser así.

P. ¿Volverá a ser propietario?

R. Uno cuando tiene un caballo, diez,  cien o el 1% de un caballo se siente propietario y nunca deja de serlo, es lo bonito de esto el poder participar desde dentro, de una u otra forma seguro que si.

P. ¿Sigue disfrutando desde dentro de las carreras?

R. La realidad es que desde dentro se pierde algo del encanto de las carreras. En lugar de ver caballos, ves números. Sí que sigo disfrutando de los buenos caballos. En la temporada de otoño, después de lo mal que lo pasamos para recuperar la carreras, vimos caballos y carreras muy buenas y, luego, la presencia de los aficionados. Te hace coger aire y volví a disfrutar  con caballos como NORAY, GREAT PROSPECTOR, TARANTELA en el Memorial…la verdad es que sí, que he recuperado ese gusto.

P. ¿Tiene ganas de subirse a la tribuna y ponerse a gritar?

R. Sí, por supuesto que sí. Eso sí que se echa de menos. En mi paso como propietario tuve una experiencia muy bonita porque me encontré un diamante como SYNERGY, el primer yearling que compré. Me hizo vivir la experiencia de propietario al máximo nivel. Ese viaje ha sido una de las cosas más apasionantes que he vivido. Absolutamente recomendable. Tener caballos es una experiencia vital que genera muchas emociones y donde se aprenden muchos valores que ayudan a enfrentarse en los retos del día a día, al final siempre te quedas con lo bueno de esas experiencias. Todos los propietarios tienen un caballo en su vida, todos, antes o después y a mí me tocó con SYNERGY. También he tenido algunos malísimos, que no pasaban del último puesto. 

P. Es imprescindible ese viaje para ser presidente del hipódromo…

R. Es un sector totalmente distinto a los demás. Si no sabes de caballos, es complicado. Se puede gestionar como empresa como todas, pero esto tiene una complejidad tremenda. Parte de la financiación del sector viene de lo privado, los propietarios, o del propio sector. Es una colaboración público-privada complicada de encontrar en otro ámbito. Es importante que se conozca el sector porque es un mundo difícil de entender. Yo, al menos, lo conocía.

P: ¿Un caballo que vaya a ser la sensación de 2021?

R. Espero mucho de los milleros de edad. Espero que GREAT PROSPECTOR suba a la milla y se enfrente a AMEDEO MODLIGIANI y RODABALLO y, además, encuentren a algún outsider como ORZOWEI o alguno más. Luego los tres años… voy a decirte uno: PONT DE RUDA, un caballo  que se puede sumar a esos milleros a final de año. La gran batalla va a estar en la milla. Si GREAT es capaz de subir habrá batalla desde muy pronto.

P. Esto es real, no es un milagro, ¿no?

R. Aquí estamos dando carreras y con público, por lo que es real. Francia e Inglaterra, pese a las industrias tan potentes que son, también tienen problemas. El cierre por el confinamiento de los puntos PMU le supone unas mermas a France Galop preocupantes. En Inglaterra lo están pasando mal y esperan que pueda volver la afición en mayo o junio porque de lo contrario se anuncian cierres. Aquí como sector es un milagro que hayamos salido tan fuertes de esta crisis.

P. ¿Errores?

R. Se pueden cometer, como siempre. Se han cometido errores en decisiones que se  haya podido tomar, en el programa, por ejemplo, porque hemos tenido que improvisar. Soy consciente de ello. Escuchamos bastante. Hay muchas voces, pero es un sector que tampoco va unido ni entre los mismos gremios. Escuchamos a los criadores con su presidente, de igual manera con los propietarios, al representante de los jockeys y al de los entrenadores.  Seguimos adelante, intentando hacer lo mejor posible. Esto es un realidad.



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